La fuerza vital de una Gran Diva

Zita Fumagalli Riva

Un día, corriendo por el andén para tomar el tren que iba de Milán a Turín – en donde estaba dirigiendo Cavalleria Rusticana – me encuentro con la célebre cantante Zita Fumagalli Riva – una de las más grandes sopranos de Pietro Mascagni -. Corría a mi lado por el andén. Al vernos me saluda y me dice: -¿sabe usted Maestro cuantos años tengo? No- respondí. -Tengo ochenta años.- Corría incluso más rápido que yo. Murió de 106 años. No sólo fue una gran cantante sino tambien una gran Maestra de Canto. Entre sus alumnos contamos con la soprano Raina Kabaivanska, otro célebre diva. En su paso por la Argentina, una muy joven Zita, cantó el rol de Micaela de Carmen (Bizet) en el viejo Teatro Argentino de La Plata, años de oro del teatro.

Zita Fumagalli Riva y Tito Gobbi fueron mis verdaderos maestros de canto.

De regreso en Milán, y después de los consejos que me diera sobre la expresión de la Cavalleria,  que ella había recibido, a su vez, del mismo Mascagni (su autor), me dice: -¿Vamos a comer algo Maestro?- Así terminamos comiendo porotos con chorizos guisados…a las 12 de la noche!!!!

En fin, gente de otra época.

Zita Fumagalli Riva

Un giorno in furia e fretta, ero di corsa assieme alla Signora Zita – come si faceva chiamare – per salire sul treno che andava da Milano a Torino, dove dovevo dirigere Cavalleria Rusticana. Zita era stata una dei soprani preferiti di Pietro Mascagni. Mentre correva mi disse: -sa Maestro quant’anni ne ho? No,- risposi. -Ho ottant’anni compiuti-. È morta a cento sei anni.

Non solo era stata una grande cantante, se non che una grande Maestra di Canto. Tra i suoi allievi più riconosciuti si trova Raina Kabaivanska.
Zita Fumagalli Riva e Tito Gobbi furono i miei veri Maestri di Canto.

Di ritorno a Milano, dopo i consigli che mi desse Zita sulla Cavalleria Rusticana, che lei stessa ricevette da Pietro Mascagni, mi disse: -andiamo a prendere un boccone Maestro?- siamo finiti a mangiare fagioli e salsicce in guazzetto a mezza notte inoltrata.

In fine, gente della stoffa d’altri tempi!